I · El hallazgo

Un tesoro en el Rin: Hagenbach

Entre 1961 y 1973 el dragado de un antiguo brazo del Rin deparó un hallazgo excepcional, un tesoro. Entre las arenas del lecho del río a su paso por Hagenbach (distrito de Germersheim, Renania-Palatinado, Alemania) emergieron cientos de objetos metálicos que yacían bajo las aguas del Rin desde la Antigüedad. Extraordinario, pero no único. Por esas mismas fechas vieron la luz depósitos similares en otros tantos tramos del Rin a su paso por Neupotz y Lingenfeld / Mechtersheim que tenían a su vez un precedente en los descubrimientos que décadas antes se habían producido en Otterstadt, siempre en un área de dispersión que aproximadamente puede delimitarse entre Seltz y Mannheim.

Aunque en 1990 se efectuará una segunda draga en el mismo lugar, añadiendo una veintena de recipientes de bronce y algunos objetos de hierro, la parte importante del hallazgo —no solo por su cantidad sino por las características de las piezas recuperadas— ya se había producido en la primera intervención.

Herramientas de hierro para el trabajo de la madera y el metal, útiles agrícolas, herrajes de ruedas y ejes, armas y objetos de cocina elaborados en bronce, entre los que se cuentan cuencos, cucharones y coladores suman cerca de la mitad del tesoro de Hagenbach. La otra mitad, compuesta por diversas piezas de plata como elementos de adorno personal y vajilla de mesa troceada en fragmentos, incluye también la parte que permite buscar el origen de todo este conjunto en los Pirineos, un lote de 129 láminas de plata.

Láminas votivas de Hagenbach
Ejemplares de las láminas votivas halladas en el fondo del Rin a su paso por Hagenbach, siglos ii-iii d.C. Historisches Museum der Pfalz Speyer, Foto: Peter Haag-Kirchner.

Se trata de finas y frágiles placas de plata decoradas con estrías diagonales similares a la estructura de una pluma. Representan árboles, hojas o palmas, terminando en forma de edículo —pequeño santuario o templete— en muchos casos enmarcado por un aplique en forma de lúnula. Palmae argentae similares a las conocidas en otras regiones del imperio cuyo cometido era el ser depositadas como ofrenda en honor de una divinidad. Gracias a que 34 de las láminas conservan la inscripción votiva sabemos que la divinidad a la que fueron dedicadas fue Marte, con frecuencia bajo la forma Domino Marti Augusto.

Lugares de culto a Marte hubo muchos durante la Antigüedad, los propios Pirineos albergaron no pocos santuarios dedicado al dios protector. Pero no es ese el factor determinante para vincular las láminas de Hagenbach con el Pirineo sino la particular onomástica de quienes quisieron dejar constancia de sus nombres en los votos a Marte.

II · Onomástica indígena de Aquitania

Obbelexx y compañía

Llamarse Gracilia Severa, Iulianus o Gaius Valerius Sabinianus como es el caso de varias de las personas que dejaron su nombre inscrito en las láminas votivas no tiene nada de revelador si se trata de buscar el área de origen de quienes así se hicieron llamar y con ello del tesoro de Hagenbach. Cualquier región de las provincias occidentales del imperio romano puede deparar epígrafes con tales nombres.

Pero afortunadamente entre las 34 láminas con inscripción, junto a estos nombres típicamente romanos, concurren otros que no se corresponden con una onomástica común al amplio territorio del occidente romano sino que son exclusivos de una región muy concreta.

Láminas votivas de Hagenbach
D(omino) M(arti) | And|ossus | Obbe|lexxi | filius | u s [l m] detalle de la inscripción (EDCS-14800098).
Historisches Museum der Pfalz Speyer, Foto: Peter Haag-Kirchner.

De izquierda a derecha: 1: EDCS-14800098 2: EDCS-14800095 3: EDCS-14800100. Historisches Museum der Pfalz Speyer, Foto: Peter Haag-Kirchner.

transcripción de las inscripciones.

1. Domino | Ma<r>ti Aug(usto) | Iulian|us Bioxxi | filius | donum | soluit | u s l m

2. D(omino) Marti | Berexe | Sembi | filia | v a c | u s l m

3. D(omino) Marti | Aug(usto) | Titull|ius Auitin|us | v a c | u s l m

4. D(omino) Mar|ti Aug(usto) | Iulia|nus Biox|xi fillius | u s l m

5. D(omino) Mar(ti) | Gracili|a Seue|ra | v a c | u s l m

6. D(omino) M(arti) | And|os | Leuri|si | v a c | v a c | v a c | u s l m

7. D(omino) Mar|ti Aug(usto) | G(aius) Valeri|us Sabi|nianus | v a c | u s l m

8. D(omino) M(arti) | Xali|nus | Sali|xi | v a c | v a c | v a c u s l m

9. Mar(ti) · don(um) · | P(ublius)-A(...) V(...) || Mar(ti) I don(um) | P(...) A(...) V(...)

10. Verecu[n]|du(s) Bele|xi

11. D(omino) M(arti) | And|ossus | Obbe|lexxi | filius | u s [l m]

12. Dominlo Marti | Porcius | Trof|umus | u s l m

13. D(omino) M(arti) | Xem|bus | Bam|bixxi | u s l m

15. D(omino) M(arti) | Flami|nia Festiba | v a c | u s l m

16. Marti | uotum rev.: Ciurxos | Doxxi

17. u s l m | D(omino) M(arti) | Bam|bix|xus | Sem|beoc|ci

18. Seue|rus Iua|lis

20. D(omino) M(arti) | Bonxu(s) Se|mbedo|nis || Iuli | l

22. D(omino) M(arti) | Fuscus | Iustini | fil(ius) u s l m

25. Veri|nus | Octo

26. [— ] | rtio | u s l | m [Quizá = Ma|rti <d>(omino)]

28. Dom(ino) [o Do(omino) M(arti)] | Ius|tinu(s) | <Iu>s|<tu>s

29. Silixiu[s] | Carer|donis | d(omino) | M(arti) | u(otum)

30. Xemb|esus | Hissi | d(omino) M(arti) | [— ] us>l | m

32. Domino | Ma<r>ti | A<u>gusto | [I]ulius | Bonn|oxus | v a c | u s l m

33. D(omino) · Mar|[ti] A<u>gu(sto) | Bonxu(s) | [-]onni | [f]ilius || [u s] l m.

35. Cere|co Te|sseb|ari | u | s [l m]

39. Iuliana · Handos · Domini · M(arti) · u(otum)

44. Amoiii ||| Mati

51. Andossus Banbixxi

90. M(arti)

107. Taurus Mauri

108. Iust·tus

126. Victoris Sembi || Victoris

Si Iulianus, que dedicó al menos dos láminas, nada puede decirnos sobre el origen de estas palmae argentae, su nombre completo —con su filiación, Iulianus Bioxxi filius— resulta bien esclarecedor. El antropónimo del padre es el mismo que el de otros individuos que bajo las formas Bihoxus, Bihossius y derivados inmortalizaron su nombre en mármol de los Pirineos.

Otro tanto ocurre con la práctica totalidad del resto de la antroponimia indígena recogida en las inscripciones votivas de las láminas de Hagenbach. Andossus, Bambixxus, Belex, Berexe, Bonxus, Cereco, Sembus/Xembus, Xalinus y Silixius son nombres ya conocidos por la epigrafía latina de la misma región geográfica.

Elementos y sufijos de la estructura de la onomástica aquitana a partir del ejemplo del antropónimo Andos

El conjunto describe un área de dispersión en torno a Saint-Bertrand-de-Comminges y Valcabrère, —emplazamiento de la antigua colonia de Lugdunum—, concentrando en un radio de entre 20 y 30 km el grueso de los testimonios onomásticos. Es por tanto de un lugar de la civitas Convenarum de donde con mayor probabilidad proceden las láminas votivas de Hagenbach.

III · Culto a Marte

Los santuarios de Marte en los Pirineos

Marte fue una divinidad relevante en la civitas Convenarum, la segunda en importancia tras Júpiter si nos atenemos al recuento epigráfico. Cuenta además con la particularidad de haber dispuesto de lugares de culto específicos. Al margen de que seamos capaces de caracterizarlos como santuarios o templos, o en sus definiciones más exactas dentro de la terminología romana, fanum, sacellum, delubrum, lucus…, los epígrafes consagrados a Marte en el territorio de los Convenae proceden en su gran mayoría de unas pocas localizaciones como puede verse en este mapa, donde el tamaño de cada círculo es proporcional al número de testimonios epigráficos registrados en ese enclave.

Buena parte de estas inscripciones votivas no se refieren a Marte sino a una divinidad análoga, un dios indígena que poseería características asimilables a las de la deidad romana. Esta divinidad puede permanecer perfectamente distinguible de Marte como es el caso de Erge en su santuario de Montsérié donde ambos cultos conviven sin asimilarse. No obstante, lo habitual en la civitas Convenarum es que las dos entidades acaben asociándose como son testimonio los votos a Marti Arixoni, Marti Daho, Marti Leherenni, Deo Marti Sutugio o, fuera de esta región, las aras dedicadas a Marti Lelhunno en el centro de la civitas Aturensium.

Láminas votivas de Hagenbach
Altar dedicado a Leherenn Mars por Titullus hijo de Amoenus en Ardiège (CIL, XIII 113 = CAG 31/2, p. 105). © Jean-François Peiré. Musée Saint-Raymond, musée des Antiques de Toulouse.

La mera mención de uno de estos teónimos hubiera sido determinante para identificar el lugar exacto de procedencia de las láminas. Paradójicamente pese a que la antroponimia indígena de las palmae es en proporción notablemente superior a la que conocemos por la epigrafía en piedra, todos los textos votivos conservados en las láminas de Hagenbach se refieren exclusivamente a Marte. Lo hacen además con una fórmula insólita tanto en los santuarios pirenaicos como en el conjunto de la Galia. El calificativo de dominus, asociado a Marte en diecinueve de las treinta y cuatro láminas, solamente consta en un epígrafe de Aire-sur-l’Adour Mart[i] Domin(o) (CIL, XIII, 421, CAG 40, p 49, AE 2013, +1050). La invocación a Marte como augustus, —Domino Marti Augusto en al menos seis ocasiones— si bien no es infrecuente carece de testimonios en Aquitania.

Láminas votivas de Hagenbach
Entre los variados objetos de plata que forman el tesoro de Hagenbach se encuentra este conjunto de dos fíbulas y placa decorativa (siglos ii-iii d.C.). Probablemente ornamentos sacerdotales procedentes del mismo santuario que las láminas votivas. Historisches Museum der Pfalz Speyer, Foto: Peter Haag-Kirchner.

Encalla aquí la búsqueda del lugar exacto de procedencia de las láminas de Hagenbach pero no por ello se agotan los vínculos entre las palmae argentae y los Pirineos.

IV · Iconografía pirenaica

Altares con iconografía vegetal en los Pirineos

Las láminas de Hagenbach no son el primer testimonio conocido del uso de estas ofrendas en los Pirineos. En 1932 las excavaciones arqueológicas en el templo de Saint-Bertrand-de-Comminges desenterraron una pieza muy similar a las recuperadas en el Rin, no de plata sino de oro y de proporciones algo mayores (13 cm de largo por 4,7 cm de ancho).

Pero mucho antes incluso se conocía la existencia de una iconografía vegetal similar en la decoración de altares votivos procedentes de los Pirineos, en los cuales representaciones arbóreas, de hojas o de palmas ocupan el cuerpo central del monumento.

Ara con motivo vegetal

Altares de origen pirenaico de procedencia exacta desconocida. © Jean-François Peiré. Musée Saint-Raymond de Toulouse. (Espérandieu, E. Recueil général des bas-reliefs de la Gaule romaine, II, 864-865).

El mapa, que muestra la procedencia de las aras con iconografía vegetal con un tamaño proporcional al número de testimonios, revela una nueva dificultad. Ninguna de las piezas con imágenes similares a las palmae argentae guarda relación con el culto a Marte. Bien por el contexto, bien por una referencia explícita como la inscripción de Géry, estas representaciones se vinculan con Júpiter. Tan solo puede señalarse un relieve procedente de Ardiège, en el que una figura en bajorrelieve sostiene una palma con su mano derecha. Carente de inscripción no es posible determinar si tal imagen guarda relación con el bien documentado culto a Mars Leherennus que contó con un santuario en esta población.

La dispersión de estos relieves describe un área más restringida que la de la antroponimia de las láminas de Hagenbach y la de los lugares de culto a Marte, concentrándose principalmente en torno a la antigua Lugdunum, sin que dispongamos de ningún indicio sólido para localizar el origen exacto de las palmae que terminaron bajo las aguas del Rin.

V · La incursión

Crisis e irrupción de los alamanes.

Aunque no sea posible determinar con exactitud el santuario para el que fueron concebidas no hay duda sobre el origen pirenaico de las inscripciones descubiertas en el Rin, lo cual nos lleva a una cuestión inevitable ¿cómo llegaron hasta allí?

La respuesta comienza a responderse a partir de un tercer descubrimiento. Además de los mencionados dragados, en 1988 se produjo el hallazgo fortuito por parte de unos particulares de 42 monedas de plata en el mismo lugar en el que se encontró el tesoro de Hagenbach. De ese conjunto se han podido estudiar e identificar un denario y 27 antoninianos, acuñados entre los años 218/222 y 258/259, con once monedas datadas durante el reinado conjunto de Valeriano I y Galieno (253-260 d.C.). En ausencia de ejemplares posteriores a estas fechas y habida cuenta de la escasa o nula muestra de uso de muchas de estas piezas, todo indica que el tesoro de Hagenbach se hundió en el fondo del Rin —al igual que en Neupotz, Lingenfeld y Otterstadt— en torno al año 260 d. C.

Las fechas nos llevan al momento en el que el emperador Valeriano se vio obligado a desplazar gran parte de las tropas que custodiaban el Rin y el Danubio para combatir a los persas sasánidas (258-259 d. C.). Debilitada la frontera, en el otoño del año 259 d. C., los alamanes desbordaron el limes de la Germania Superior mientras francos y jutungos atacaban el norte de la Galia e Italia.

Sería muy probablemente una rama de los alamanes la que habría alcanzado los Pirineos sustrayendo las palmae argentae de algún santuario de Marte.

Láminas votivas de Hagenbach
De entre el conjunto de placas votivas sustraidas del Pirineo 62 se hallaron sujetas por un brazalete de plata, recurso utilizado por los saqueadores para su transporte. Historisches Museum der Pfalz Speyer, Foto: Peter Haag-Kirchner.

El análisis de los diferentes objetos que componen el tesoro de Hagenbach permite plantear una hipótesis sobre el recorrido de la incursión alamana o, al menos, de las zonas afectadas por el saqueo. El destino final de las palmae argentae pirenaicas en el fondo del Rin muy probablemente se habría producido tras haber sido atacadas por tropas romanas con el consiguiente hundimiento de las embarcaciones que lo transportaban. Un episodio contemporáneo nos permite aproximarnos al contexto en el que se produjeron todos estos hechos.

Por esas mismas fechas Póstumo, designado para custodiar el Rin, venció a un grupo de bárbaros que regresaba de vuelta cargado de los bienes que habían saqueado en su incursión. Un botín que, una vez repartido entre sus soldados, fue reclamado por Salonino —César e hijo del emperador Galieno— para el erario público, provocando la sublevación de las tropas y la proclamación de Póstumo como emperador. Surgirá así un segundo Imperio Romano, el conocido como Imperio Galo (260-274), al que además de las provincias galas y germanas, pertenecieron también Britania e Hispania con capital en Colonia.

El tesoro de Hagenbach nos lleva por tanto a un episodio turbulento en el que se vieron involucradas las gentes del piedemonte pirenaico del que, como podemos intuir para otros casos, nada sabríamos si no fuera por este extraordinario hallazgo.

bibliografía
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Petrovszky, R. & Börner, L. (coord.) El tesoro de los bárbaros. Crisis en la frontera del Imperio Romano.
Schenck-David, J-L., À propos d’un Mars « oublié » en Occident : questions sur la structure religieuse de la cité des Convènes (Ier-IIIe siècle apr. J.-C.).